Amanda Hernández

12mo, CES                                     

La violencia puede ser definida como el uso de la fuerza para conseguir un fin, especialmente para dominar a alguien o imponer algo. En el país de Puerto Rico cada día hay más casos de violencia, en especial violencia doméstica y los robos. En enero de 2019 se reportaron más de 400 robos de carros y hubo un total de 466 casos de violencia doméstica contra las mujeres y 97 casos contra hombres. Como podemos observar, estos números son ridículamente altos y ya se debe hacer algo para reducir estos crímenes en nuestro país. En este ensayo se estará comparando el cuento de “Guantes de látex”, escrito por Francisco Font Acevedo, y “La 20”, escrito por Luis Negrón, en los temas de la diferencia de clases sociales, la marginación y la violencia.

El cuento de “Guantes de látex” trata sobre una familia que mantiene como tradición mensual una actividad horrorosa que consiste en seleccionar a una puta de la calle, manipularla para que venga a la casa de dicha familia y luego maltratarla, por lo que se puede inferir de las últimas acciones narradas. En “La 20” se habla acerca dos amigos, uno de ellos de clase media y el otro un deambulante, quien había estado en prisión y tenía dos hijos, quien al final del cuento no se sabe qué pasa con él. Solo se sabe que su madre lo echó de la casa porque tuvo un problema, aunque él dice que no es culpable y huye.

En el cuento “Guantes de látex” podemos observar cómo Don Antulio, el padre de la familia, se cree superior al resto de la sociedad haciendo comentarios sobre las carreteras como: “Pasé por el lado de varios cuestionarios y de horribles edificios de gobierno que la noche tuvo la cortesía de ocultar” (Font 12), al igual que haciendo referencias a los carros que utiliza y que  cambia con frecuencia, “a veces el Mercedes Benz, a veces el Jaguar o el BMW” (Font 13). Él también denigra a la mujer hablando sobre ella como si fuera un objeto al momento de seleccionar a qué puta se quiere llevar a su casa haciendo referencia a ella de la siguiente manera: “Culo grande, tetas todavía rebosantes, piernas llenas. Los ojos hundidos, la calavera ya sugerida en la mandíbula, las manos ansiosas en un cruce y descruce continuo. Era perfecta” (Font 13). También podemos observar la violencia que se lleva a cabo con la mujer, ya que luego de atarla, aunque no se dan todos los detalles, se puede deducir que cometieron un crimen y que están borrando todas sus huellas, al indicar que echan la tela y los guantes al incinerador. 

  En “La 20” se puede suponer que los dos protagonistas, el deambulante y el de clase media, son pareja debido a las pistas que nos da la lectura como: “Sorprendido que no hago ningún avance” (Negrón 22). De esta manera, el cuento se ve totalmente diferente. En esta historia se puede ver la discriminación ante la homosexualidad  y la diferencia de las clases sociales. Durante la narración, se nos dice que al entrar a un lugar miran al homosexual, por lo tanto, aquí se ve la visión de la sociedad puertorriqueña y de muchas otras sociedades, quienes al ver una pareja del mismo sexo, al no considerarla común, sino más bien rara, tienden a discriminarla. También se toca el tema de las clases sociales: es muy raro ver a una persona de clase media con un deambulante, ya que, usualmente, las personas son pareja de alguien más o menos de su mismo nivel social. Detrás de todos estos temas de marginación se nos enseña la vida de un deambulante que fue prisionero, no por hacer las cosas mal, sino por no poder pagar pensión; y por problemas con su madre, termina en la calle. Aquí se nos presenta la cruel realidad de muchos deambulantes: no todos están en la calle por drogas, sino que inclusive muchos simplemente llegaron a la vida de deambulante en un momento en el que no tenían dinero. 

Ambas historias tratan sobre temas reales que se viven en la sociedad puertorriqueña y muchas más. Nos hacen ver que la violencia se presenta de distintas maneras emocionales y físicas. Vemos la realidad y el problema de marginación que existe en Puerto Rico: la puta que es vista como un objeto y el deambulante que es visto como una persona rara. Ambos autores nos hacen abrir la mente para poder ver el otro lado de la moneda, ya que la prostituta también tiene sus derechos y no debe ser juzgada o minimizada por su trabajo.  Al igual ocurre con el deambulante, de quien muchas veces nos referimos a ellos como drogadictos, cuando la verdad detrás de su situación podría ser que son padres que se han quedado sin dinero y no han sabido buscar la ayuda necesaria para conseguir un dinero para poder vivir en otro lugar que no sea la calle. A muchas de estas personas les faltamos el respeto constantemente y no tenemos en mente que son personas igual que nosotros, que tienen sus derechos tal y como nosotros exigimos los nuestros. Pienso que en Puerto Rico debe haber un cambio de mentalidad y debemos comenzar a poner unas medidas que sirvan en contra de la violencia doméstica y todo tipo de violencia, ya que los números de estos conflictos sociales en Puerto Rico son preocupantes.

 

Bibliografía:

Font Acevedo, Francisco. La belleza bruta, Editorial Aventis, 2008.

Montijo, Josué. Hasta el fondo, Libros AC, 2016.

Negrón, Luis. Los tres golpes, Instituto de Cultura Puertorriqueña, 2016. 

 

 

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