de Gaddiel Francisco Ruiz Rivera 

Noiesis versus poiesis

Para Platón, según Rafael Arrillaga Torrens, el discurso del Estado se fundamenta en la superioridad ideal de la Noiesis que la filosofía traduce como ‘razón’, opuesta al discurso de la poiesis, desplazado a una ambigua actitud imitadora y deformadora del plano de la realidad y el plano de las ideas. El poeta, exiliado de la Republica por representar un frenesí no ceñido a la Verdad y al imperio de las ideas perfectas de la naturaleza, queda al margen de la ‘razón pura’. Este referente, aunque parece lejano, marca el desarrollo del razonamiento científico y la pragmática del progreso, ideas que son el rostro de la ‘razón’.

Las Naciones-estado legitiman su poder sobre los recursos naturales y los individuos de la tierra bajo la Ley, entendida como una realidad objetiva.  Es la fórmula ilustrada que encaminó el devenir económico y político del mapa americano. Por el contrario, el pensamiento anti burgués y la resistencia al sometimiento ante los poderes económicos ha estado presente en muchos artistas hispanoamericanos: El rey burgués de Rubén Darío, el Manifiesto Atalayista de Clemente Soto Vélez, los murales de Diego Rivera, o la canción de protesta de Víctor Jara y Violeta Parra.

Por su ética de denuncia, dos poéticas del 2011 me urgen, ya que problematizan las asimetrías de la ciudad como resultado de un espacio dominado desde la planificación del Estado y la Razón. Tal el caso de Sobre la destrucción de Guillermo Rebollo-Gil, donde la palabra dibuja el mapa contradictorio que estructura la historia política, y las relaciones que transgreden las fronteras de la seguridad de clase. El cuerpo reconstituido por el mito transita la ciudad en El imperio de los pájaros de Abdiel Echevarría Cabán, libro en que la poesía confronta la razón como privilegio masculino desde una feminidad literaria y diversa.

Romper las barreras de la Spoken-City

Guillermo Rebollo-Gil se resiste a las biografías oficiales en algunos de sus libros, escribiendo desde un registro auto ficcional que entra y sale de la nota biográfica. En uno de sus libros se lee lo siguiente: “San Juan (1979). Escribe poemas y crónicas. Las publica. Tiene planes de dejar de escribir. Tiene además un perro mudo y siniestro llamado Wallace y una perrita llamada Mía que le muerde las patas a Wallace.”

En la poesía urbana se zanjan diferencias de clase desde un distanciamiento irónico a una posición social privilegiada, como leemos en el poema ‘spoken word is dead y la estamos pasando de maravilla’:

Mi poesía toda es plagio de Plástico
puro capricho de niño rico con apellidos de campaña
futuro heredero de una silla en el supremo
con álbumes de fotos
con fotos firmadas de Romero en mi fiesta de cumpleaños
mi culpa,
mi culpa,
mi gran culpa
por posar junto al asesino tan risueño
y aceptar sus regalos pagados con la sangre de patriotas (p.33)

La alternancia de códigos entre inglés y español del título destruye el canon de corrección, y sitúa las latitudes del inglés no en el privilegio del Guaynabo bilingüe, sino en la disidencia de la poesía de la diáspora y el ‘spoken word’. En el poema están presentes varios poetas, entre ellos dos coetáneos: Hermes Ayala y José Raúl González, conocido artísticamente como “Gallego”. El hablante asume la culpa de las prácticas partidistas y de represión de la clase alta del país para transgredir la privacidad aparente de una clase en donde los asesinos sonríen impunes de sus crímenes de guerra.

Para Aurea María Sotomayor, la referencia al yo real en Rebollo-Gil importa por la experiencia de su filiación de clase, volcado contra los paradigmas de su espacio vital. Pero ese espacio vital en Sobre la destrucción no se limita a una urbanización. Sus versos muestran las fronteras ilógicas que estratifican la sociedad de la zona metropolitana y cómo se comunican estas comunidades.

En la poesía de Rebollo-Gil, el plagio al registro de la publicidad, y los beneficios y comodidades absurdas que esta vende responden a varios elementos del espectáculo que identifica Alexandra Pagán en su tesis del 2013. El calco entrevé con cinismo el marco clasista del poder mediático y sus signos, y alimenta la oralidad de una poética dcel performance en el siguiente ejemplo:

Excelente propiedad en una de las urbanizaciones más prestigiosas, a la entrada del nuevo KRISPY KREME y cerca del centro urbano con sala de emergencia, cines, oficina, terraza, piscina, gazebo con WET BAR […] a solo pasos del cuarto de servicio y la vegetación que rodea LA CASA incluye una vista espectacular (p. 15-16)

La lectura del verso corre sin pausas como un anuncio televisado, haciendo de la estrofa un espacio mediático de las apetencias de consumo. Poco a poco se construye una simetría eco-cerrada del mapa descrito en los versos: el paisaje artificial se aprecia desde la ventana. Se tornan irreales las dimensiones de un lugar y el otro. LA CASA y sus comodidades hiperbólicas contrastan en proporción a necesidades sociales fundamentales, como lo es el acceso a salas de emergencia.

Namyr Vázquez, en un debate sobre el libro destacó que algunos poemas funcionan como caligramas con la forma de distintas armas. En otros, los poemas señalan la criminalidad en zonas desprovistas de beneficios y protección social. Así los barrios figuran como un producto violento de las barreras que ha establecido la clase rica del país sustentada por el imperio norteamericano. El libro puede leerse como una sátira al consumo multimedial y a la enajenación ante los procesos transformadores del mundo que estos medios incitan. Sobre la destrucción cifra el poema político desde las asimetrías de un Guaynabo ecológicamente cerrado, denunciando cómo la diferencia entre privado o vigilado se mide con el peso del bolsillo, en contraste con el alcance de las balas del vecino.

Las batallas del cuerpo ecológico

El imperio de los pájaros es la cuarta publicación de Abdiel Echevarría Cabán, libro que próximamente contará con una edición bilingüe. Las palabras de Roberto Echevarría Marín en el prólogo de la primera edición sugieren el enfrentamiento de la poética del libro con la ontología de la razón como un marco que impide o desvanece “el carácter individual de las cosas”. Importa la performatividad de la expresión estética y la exploración de identidades distintas al espíritu androcéntrico de la norma Occidental de la Razón.

La riqueza erudita, en términos literarios y mitológicos, de una cultura amplia marca el cuerpo como un texto plural, opuesta a la noiesis del canon y la religiosidad cristiana centradas en el uno: dios, hombre-estado, patriarca. El pájaro trueno viste su discurso con las fuerzas femeninas de un conocimiento sincrético. La destrucción del pájaro del trueno implica una defensa de las afirmaciones libertarias del yo y los mitos marginales.

En su poesía milita un imaginario aviar: el pájaro carpintero, el ave Bennu, el fénix, la garza. La carga simbólica de estas aves implica regeneración, vuelta al nacimiento, fertilidad. La animalidad permite hablar al cuerpo desde sus pasiones, afectos y deseos, y enfrenta ese orden androcéntrico que distingue entre humano y animal.

En El imperio de los pájaros, aves, mujeres y diosas son invocaciones que conforman la militancia discursiva del cuerpo. El ‘soy’ y el ‘hoy’ son fuertes monosílabos que reconocen una experiencia anterior al presente del sujeto en el poema “El retorno de los pájaros”: “los pájaros vuelven con millas de vuelo en las alas […] en sus garras el límite de todos sus mitos”. Echevarría Cabán logra un sincretismo discursivo que confronta los valores ya hace tiempo en crisis de las civilizaciones patriarcales de Occidente que se le han impuesto al Caribe.

En “Temporalidades de la eternidad”, el poeta repudia la intentona de entender con precisión la identidad de un individuo a partir de formas eternas de categorizar al ser humano. El verso de Juan Ramón Jiménez que reza “¡Inteligencia, dame el nombre exacto de las cosas!” contrasta con la inversión de su clamor:

¡Oh pasión dame el nombre
inexacto de las cosas!
Desnuda la inteligencia varada
en llano surco donde el grano
se arruina. (p. 28)

La búsqueda de Verdades absolutas y la fe en el progreso se tornan un acto fútil e infértil, no nutre con el grano. El plano de las ideas es sodomizado por un discurso que se adentra en las oscuras vísceras de la opacidad del pensamiento, y las fronteras de nuestros códigos. Al abrir espacio a lo inexacto y la diversidad, la fractura permite nuevos espacios para la diferencia. Esta necesidad de ajustar cuentas responde también al reconocimiento de las asimetrías sobre las que se ampara la ley colonial, el fundamentalismo y el canon literario.

Otros poemas de El imperio de los pájaros comentan la extensión de las ruinas de una ‘ciudad en llamas’. En otros, el registro político se manifiesta en la porfía que no tolera más la violenta sobriedad de los patriarcas. La posición crítica para con las izquierdas en Puerto Rico denuncia su pretensión homogénea de la Verdad y las ataduras al cuerpo para las que ese discurso se presta. La poiesis de Echevarría apunta una comprensión más ecológica y menos androcéntrica de nuestra relación con el mundo.

El proyecto de la poiesis

La dimensión conceptual de la nueva poesía política de alguna manera reivindica las luchas del país, las luchas de género, la persecución institucional y las luchas ambientales. Los libros de Guillermo Rebollo Gil y de Abdiel Echevarría Cabán coinciden en la mirada histórica que les sirve como ejercicio para satirizar instituciones que, puestas en la nube de lo pulcro, preservan su poder financiado por la sangre derramada de los cuerpos de abajo.

Bibliografía:

Arrillaga, R. (1978). La filosofía moderna: Introducción al pensamiento moderno. Editorial
de la Universidad de Puerto Rico.

Díaz, L. (2008) La na(rra)ción en la literatura puertorriqueña. Ediciones Huracán, San
Juan, Puerto Rico.

Echevarría, A. (2011) El imperio de los pájaros. Versali@ Editorial. Mayagüez, Puerto
Rico.

Pérez, M. (2014) Los prosaicos dioses de hoy: poetas puertorriqueños de lo que va de
siglo
. La secta de los perros, San Juan.

Rebollo-Gil, G. (2011) Sobre la destrucción. La secta de los perros. Río Piedras, P.R.

Rebollo-Gil, G. (2016) La categoría es cosas que mueren. Ediciones aguadulce. Bayamón,
Puerto Rico.

Sotomayor, A. (2015) “Cartografía de prácticas y poéticas urbanas en la poesía
puertorriqueña contemporánea: lugares pensados en futuro y “poesía del lugar””.
Escrituras en contrapunto. Editorial de la Universidad de Puerto Rico.

 

 

 

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