Por Isamar Anzalotta Hernández
Orbe que no cesa
en mi entraña reprimida
que llamaras azul
claramente la luz
que se aparece de ti
cuando un murciélago te besa
que llamaras arco
cuando te emana todavía
el iris rebelante
de la bien presentida compañía,
no es mío, no es mío amor
tal vez es solo lo estupendo
que degolla la estirpe vana
que llama la odisea reveladora
como el cuerpo celeste
que abandona el vuelo inminente
!y claro de la piel que se te fue!
es de mi pero basta
acompañarte en el tránsito eterno
en un resurgir llamar la raíz
que le cantaste
redentor de labios
silueta de mil cabezas
sin un fin en la escalera.
