de Gegman Lee
Abrir la mirada ante la espera
es toparse ante un nuevo cuchillo
que se desliza tiernamente entre los labios
precisamente, cuando no se sabe qué decir.
Tantas veces no se sabe de salidas
como tampoco se conoce
esa estancia eterna ante lo incierto pero duele más,
la pérdida del de repente
dejar de sentir extrañeza
dejar que calcine el presagio.
